En el corazón del barrio Cataluña, la Fundación Firet está haciendo que la música de tuna resuene de nuevo. Liderada por Carmenza Guerrero, la tuna “Orgullo de Suba” ha transformado el espíritu de la comunidad, llevando melodías tradicionales a quienes más lo necesitan.

Lo que comenzó con solo tres compañeras el 9 de julio, es ahora un grupo de 16 mujeres que, con su alegría y talento, han logrado cautivar al público. Según Guerrero, la idea de formar una tuna surgió de la necesidad de crear una actividad diferente para la fundación, una que no demandara el movimiento físico de una papayera, y que además, les permitiera compartir su pasión.
Un camino lleno de emociones
La tuna ha tenido ocho presentaciones significativas, incluyendo una en el barrio Fontanal, otra en el colegio Agustiniano por invitación de la Policía Nacional, y un momento memorable en el Museo Nacional. Sin embargo, el evento que más ha tocado los corazones de sus integrantes fue la visita al geriátrico Potrerillos.
Guerrero relata que la felicidad de los abuelos fue inmensa, y ese “regalo” de alegría las ha impulsado a seguir adelante. Su misión, como ellas mismas la definen, es llevar felicidad a donde quiera que vayan.

Puertas abiertas para el futuro
Aunque por el momento la tuna está conformada exclusivamente por miembros de la Fundación Firet, su líder no descarta la posibilidad de abrir las puertas a otras personas en el futuro. “Somos de puertas abiertas”, afirmó Guerrero, quien sueña con llevar su música más allá de las fronteras de Colombia, con la meta de presentarse algún día en Estados Unidos.
El video concluye con una emotiva interpretación de la canción “La Felicidad”, una muestra de lo que esta tuna de mujeres talentosas es capaz de lograr. Sus voces, bailes y entusiasmo no solo rescatan una tradición, sino que también demuestran el poder de la música para unir y alegrar corazones.






