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UN VIAJE A LAS ESTRELLAS

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Por: JORGE CORTÉS

El ambiente estaba al borde del clímax: Hombres, mujeres y niños de diferentes lugares del mundo esperaban ansiosos a que el reloj marcara la hora de inicio del evento que los congregaba: La Noche de las estrellas. Bajo el cielo capitalino, la multitud de aficionados a la astronomía se dieron cita en el Planetario Distrital, desde el viernes 28 de noviembre, para dar comienzo a un fin de semana lleno de estrellas.

La excusa: alzar una mirada hacia la bóveda celestial; aquel lugar enigmático y sobrecogedor que es objeto de inspiración para artistas, promesa de amor para románticos y lugar utópico de los poetas. Sin embargo, la  primera edición de la Noche de las Estrellas fue un espacio que los estudiosos del cielo esperaban para compartir experiencias de trabajo, además de disfrutar de la mezcla entre aprendizaje y sano esparcimiento.

El evento, organizado por la Red de Amig@s y Divulgador@s de Astronomía –ReLoAD– Bacatá, inició con una observación astronómica a las afueras del Planetario, donde los asistentes pudieron darle un vistazo al firmamento desde los telescopios que se encontraban allí, a manera de abrebocas para los curiosos que arribaban al lugar.

Mientras tanto, en el interior del Planetario se llevaron a cabo una serie de conferencias acerca de los misterios que encierra el Universo y la conformación de las galaxias a través del tiempo. Entre estas ponencias se destacó la del Director Científico del Planetario, Alexander Bonilla: “El Universo oscuro”, y la del director del Observatorio Astronómico Nacional, Ph.D. Gregorio Portilla: “Cuásares: Galaxias con monstruos en sus entrañas”. Ambos expusieron ante un concurrido auditorio cómo, a través de procesos que tardaron millones de años, se fueron formando los elementos que componen el Universo, además de las fuentes de energía que rodean el espacio y las leyes físicas que lo componen.

 

 

Para rematar la primera jornada de la Noche de las Estrellas, el director del Planetario de Hamburgo (Alemania), Thomas Kraupe, brindó a los asistentes un emotivo recorrido audiovisual por el Universo, la Proyección de Planetas y Estrellas. En este “viaje” por los confines de la galaxia, el astro físico alemán acaparó los corazones del público al transportarlos desde sus asientos hacia las profundidades del Cosmos, abriendo una ventana hacia los lugares más recónditos del espacio infinito, donde se mezclan el conocimiento y la imaginación, condensando todas estas emociones en una experiencia única e irrepetible.

Pero la fiesta de las estrellas no pararía allí. Al día siguiente, la jornada se dividió en tres puntos estratégicos: el Colegio Rodrigo Lara Bonilla, en Ciudad Bolívar, el Colegio Patria, ubicado al norte de Bogotá; y Maloka. En estas tres locaciones los asistentes participaron de charlas didácticas, además de una observación solar que se realizó en el Rodrigo Lara, establecimiento que cuenta con un grupo de astronomía conformado por niños y jóvenes estudiantes, liderados por el profesor Maximiliano Alzate.

Gracias al arduo trabajo que este docente de química ha venido adelantando con sus pupilos, lograron gestionar un observatorio astronómico con telescopio de última tecnología, para provecho de los muchachos de este  plantel, ubicado al sur de la capital colombiana. “No fue fácil conseguir esto, pero gracias al empuje que le hemos metido durante los últimos diez años, y de ir en busca de apoyo por todos lados, pudimos construir el observatorio con cúpula y todo… esto es para los ´pelaos´”, afirma el ´profe,´ un hombre bajo, regordete, de aspecto bonachón y mirada seria, pero de personalidad amable.

Es quizá esta la razón por la cual sus estudiantes lo estiman tanto y le reconocen la labor socio-pedagógica que ha venido adelantando durante su estancia en el colegio. “Aparte del conocimiento que adquieren los muchachos sobre la astronomía, pienso que lo más importante es que hemos creado un espacio de integración para los jóvenes, alejándolos de los problemas que se ven a diario en este sector, como las drogas y las pandillas. Están viendo que siempre hay una alternativa”, concluye Alzate, mientras se dirige hacia el patio del colegio para coordinar la observación del sol que hacen unos estudiantes en telescopios diseñados por ellos mismos, muestra del gran avance que han tenido en su grupo de astronomía.

Por otra parte, en el Colegio Patria, el evento tuvo un talante más académico. Además de las observaciones por telescopios que hubo en el lugar, también se llevaron a cabo conferencias relacionadas al estudio de la astronomía desde la perspectiva científica, como la astrobiología y la astrogeología.

En estas charlas, los ponentes socializaron con el público los resultados de sus investigaciones, cotejando experiencias recopiladas para explicarlas de una manera práctica para todo el mundo. Una de las ponencias más relevantes fue la del físico y Ph.D. en Astronomía Germán Chaparro, el cual con su conferencia, “De arepas y caldos primigenios: un gran salto de la civilización humana”, expuso los descubrimientos de la nave espacial Rosetta y la sonda Phillae, al aterrizar en la superficie del cometa 67P. Dichos descubrimientos hacían referencia al hallazgo de elementos que pudieran arrojar datos sobre la formación de nuestro sistema solar.

De igual forma, la conferencia del Ph.D. Santiago Vargas Domínguez, el mejor especialista en el estudio del Sol que hay actualmente en el país, fue una de las más vitoreadas y esperadas por el auditorio presente en el Colegio Patria.

A manera de cierre, la Noche de las Estrellas culminó su recorrido en Maloka, al noroccidente de Bogotá, donde el evento se despidió con una ronda de observación de las estrellas, aprovechando que el cielo capitalino estaba más claro que nunca, algo raro dada la contaminación que originan las luces de la ciudad.  No hubo nada ni nadie que impidiera que la bóveda celeste se mostrara en todo su esplendor, terminando así con broche de oro la primera edición de la Noche de las Estrellas Bogotá, un espacio que sirvió para poner a volar nuestra imaginación, soñar con bajar las estrellas o subir a alguna de ellas.