Archivo Mensual: junio 2014


EXCLUSION SEXUAL DE LAS PERSONAS HACIA LA DISCAPACIDAD

ESCRITO POR:   LINA MARCELA FORERO

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Vivimos en una sociedad en la que hablar de sexo es un tema tabú para algunas personas conservadoras, tradicionalistas, (a pesar
de que para los jóvenes de hoy, es un tema
cotidiano, frecuente y normal) y peor aún si
se asocia sexo con discapacidad, es un tema
mucho más complejo,
escandaloso y polémico,
ya que hasta el
momento el concepto
e imaginario colectivo
que ha tenido la sociedad desde principios de
la humanidad, es que estos dos aspectos, (discapacidad
y sexo) no tienen ninguna relación,
o eso es lo que se puede apreciar.

“Los minusválidos
son asexuales”

La discapacidad física y la exclusión hacía las
personas que se encuentran en esta situación,
SILLAse ha abordado y analizado desde diferentes
ámbitos de la vida cotidiana; algunas de éstas
como la vida académica, laboral, movilidad,
la participación en espacios públicos de estas
personas, entre muchos otros aspectos
relevantes. Sin embargo, se ha podido identificar
de manera clara que se ha aislado una
parte importante, necesaria y fundamental
en la existencia de cada ser humano, la vida
afectiva, las relaciones de pareja, por ende la
vida sexual de estas personas y los tabús o estigmas
sexuales que se marcan en la sociedad
en torno a esta población , los cuales generan
discriminación.

Es un tema del que casi nadie habla, nadie
expone o confronta, pero que de forma directa
trasciende y afecta en muchas ocasiones
la autoestima, el entorno y la calidad de vida
de estas personas que son señaladas, estigmatizadas
y discriminadas por su condición.

Es por esta razón, que se quiere profundizar
en esto, debido a que es un problema social
que se manifiesta en cualquier escenario de la
vida y ámbito que se pasa por alto, que no se
manifiesta de manera visible ante la sociedad
como problemática. Se debe aclarar que se
enfatizara en la exclusión de este tipo, específicamente
hacia las personas que presentan
una discapacidad física, ¿por qué?, porque los
tabúes y estigmas sexuales que se hallaron se
encuentran dirigidos directamente hacia ellos
y no a otro tipo de discapacidad, sin negar
que también a las personas que presentan
otras formas de discapacidades como cognitivas
o sensoriales (los sentidos) también se les
excluye en esta faceta de la vida. Se infiere que
los lectores de este artículo se preguntarán:
¿Cuáles son esos tabúes sexuales con los que
se señala a las personas con discapacidad
física y que generan discriminación?
Los tabúes sexuales y
estereotipos sociales
frente a las
personas que
p r e s e n t a n
alguna disc
a p a c i d a d
física, en su vida afectiva
y sexual. Son:

1: Los minusválidos son asexuales
“Los minusválidos deberían
hacer su vida sexual y casarse con
personas como ellos
3: Los minusválidos dependen
de los demás; y son como niños
por lo que necesitan que se les
proteja
Las personas discapacitadas son
dignas de lástima
Si una persona “normal” mantiene
relaciones sexuales con un
disminuido físico, es porque no
puede atraer a personas normales,
o porque aunque pueda
atraerlos, no consigue satisfacerlos
sexualmente
La erección es fundamental para
la satisfacción sexual, o lo que
es lo mismo el coito; el coito
con penetración es el único y
verdadero.

Manfred Max Neef señala “la calidad de vida dependerá de
las posibilidades que tengan las personas de satisfacer adecuadamente
sus necesidades humanas fundamentales” ¿Será
qué cuando una persona pierde alguna de sus capacidades
físicas o motrices; como caminar, correr, saltar o desplazarse
con facilidad, (debido a diferentes circunstancias de la vida)
al mismo tiempo pierde la capacidad de amar, de desear a
alguien, no tendrá necesidades afectivas y sexuales como el
resto de las personas o será una persona totalmente asexual
y anti emocional?
La verdad es que si la respuesta a esta pregunta fuera un sí,

algunos jóvenes le dan mucha
importancia a lo que piensan sus amigos, la sociedad o sus padres
cuando se oponen ante la relación con una persona con discapacidad

no estaríamos hablando de seres humanos, sino de objetos,
de cosas inertes que carecen totalmente de sensaciones y
sentimientos. Se puede afirmar que en ocasiones por parte
de algunas personas, no todas cabe aclarar, esta es la respuesta
que dan de manera inconsciente, no verbal, sino a través
de sus actos e implícitamente a este interrogante.
Este es un problema que abarca todos los escenarios como
anteriormente se había mencionado y que se origina en
muchas ocasiones desde la familia de la persona que tiene la
dificultad física.

Como señala Heidy Johana Castiblanco, (quien presenta Parálisis Cerebral, esto le afecta la
motricidad de sus piernas, ella se encuentra en silla de ruedas) cuando dice: “mi mamá al
comienzo se opuso mucho a mi noviazgo con Raúl, ella se enteró por chismes y como le
echaron el cuento y tras del hecho le echaron el cuento mal, porque le dijeron que Raúl se
quería aprovechar de mí, cosa que no fue así, entonces ella habló con él y Raúl le dijo que yo
le gustaba, que él me quería, sin embargo ella me dijo que no me quería ver más con él, que
no hablara más con él, entonces le terminé,… y después volvimos”. Daniela Carolina Barrios,
tiene Parálisis Cerebral (pc) éste es un trastorno permanente, que afecta
la psicomotricidad. Quien comentó; “…, este tema ha sido complicado
la verdad, mi familia no ha aceptado mis noviazgos, tiene muchos
miedos, igualmente las familias de mis ex parejas guardan cierta distancia
al respecto de la relación y sí se han opuesto algunas ocasiones”.
Además de lo anterior se puede ver claramente que la aceptación de la
familia de la pareja, en varias ocasiones, no es buena, existe rechazo e
influye en la relación.

Basados en lo anterior, nos podemos dar cuenta de que la exclusión no
es proporcionada de la misma manera por las personas que no tienen
ninguna discapacidad y que esto no depende del nivel académico y la
posición económica a la que pertenezcan, ya que en cualquier rango
económico, social o académico se manifiesta la discriminación.
Se puede decir más bien, que se debe a la ignorancia o falta de conocimiento
de las verdaderas capacidades de las personas que tienen dificultades
físicas, también se puede inferir que en gran parte esta exclusión
se efectúa en algunos jóvenes sin discapacidad, por la influencia
q80 (3)que en ocasiones tienen los demás sobre ellos, a través de los prejuicios
como por ejemplo vivir del qué dirán, algunos jóvenes le dan mucha
importancia a lo que piensan sus amigos, la sociedad o sus padres
cuando se oponen ante la relación con una persona con discapacidad,
bajo el argumento de que “ellos quieren lo mejor para sus hijos”.
La trascendencia que tiene este tipo de discriminación
es mayor de lo que se podría pensar. De aquí y de
otros factores surge la baja autoestima, algunas personas
creen que al estar en esa condición de impedimento
físico, son inferiores, se sienten feos, desagradables,
en muchas oportunidades no se sienten al mismo nivel
de los demás, no se sienten con los mismos derechos y
oportunidades de una persona común y corriente, se
rechazan a sí mismos y por ende a las personas que se
encuentran a su alrededor, por lo tanto se reprimen, se
niegan las posibilidades de ser amados.
Otros de los factores negativos que se hallan en esta circunstancia,
es que sus necesidades de afecto (de pareja) y fisiológicas
(sexuales) en algunas oportunidades son reprimidas, frustradas, lo cual
genera grandes depresiones.
Sin embargo, se debe aclarar que al igual que estas personas se sienten
excluidas hay otras que no, como Julieth Alrism, quien tiene 24 años
y manifiesta una parálisis leve, camina apoyada de un caminador. “La
verdad es que nunca me he sentido rechazada, mis relaciones afectivas
han sido como las de cualquier otra persona, he tenido novios sin discapacidad
con los cuales he tenido relaciones muy buenas”
Este es un tema que ha sido un fantasma invisible
para la sociedad en la que se habita, el cual desea
ser visible, observado desde otra perspectiva, ya
que lo que exigen estas personas con discapacidad,
es que se les reconozca como verdaderos
seres humanos en todas las facetas de la vida,
sin pasar ninguna por alto y que se brinden las
oportunidades para que estos puedan mostrar sus
verdaderas capacidades y por lo tanto, dejen de ser
tachados y mirados como incapaces e inútiles o
con lástima.